miércoles, 11 de septiembre de 2019

Leyendo Tirinea. Por Leticia Córdova (6S)


Quinto y Sexto de Secundaria del Yachay Wasy Leonardo da Vinci salieron del colegio un viernes, nos dividimos y nos fuimos en dos Pumas, la tarea era sencilla: leer el libro” Tirinea” entre todos y que la gente escuche. 

Al principio lo hicimos algo tímidos y luego tomamos confianza, a mitad del camino la encargada de cobrar el pasaje nos calló, no teníamos permiso para hacer una simple lectura, así que en silencio llegamos hasta San Pedro; bajamos del bus y fuimos a San Francisco. Allá, frente a la Iglesia,  empezamos a leer, algunas personas pasaban y nos miraban un segundo y luego seguían con sus vidas. Después de leer un tiempo una señora se acercó y a comparación de los demás se quedó escuchando, por lo tanto se le ofreció un libro, ella lo abrió y empezó a leerlo. Por unos minutos dejó sus planes para empezar a leer “Tirinea”, se dejó llevar por un momento y el ritmo que le daba a su vida, se detuvo un momento; simplemente empezó a leer y dejarse llevar por esa lectura, por un momento parecía que ella se había transportado a otro mundo... 

Y eso es lo que ocasiona un buen libro, por un momento pierdes la noción de todo y lo demás ya deja de ser importante, obviamente cuando sales de ese mundo uno choca con lo que no quiere, y eso muchos tratan de evitar. En lo personal, verla de una forma tan soñadora mientras leía el libro me causaba mucha curiosidad: saber qué estaba pensando, cómo estaba viviendo ese momento.

Luego todos nos fuimos dividiendo y se volvió un caos. pero al final, llegamos al punto de encuentro.

Relato de la travesía de Tirinea. Por Francisco Quiroga (6S)


El pasado viernes 6 de septiembre fuimos con la pre-promoción y promoción a incentivar la lectura en la bella ciudad de la Paz. Pero esto no salió como esperábamos, verán: La idea principal era de ir a “pasear” en Puma Katari leyendo Tirinea de Jesús Urzagasti a los pasajeros y así, los interesados en la obra, tendrían una copia del libro. De esta manera todos escucharían la obra siempre y cuando estuviesen dispuestos a hacerlo. Pero en realidad ahí surgieron los problemas, como saben, las personas no son fanáticas de escuchar. Pero al fin y al cabo no éramos un acto musical  con profesionales para atraer a las personas, éramos simples estudiantes con un claro propósito. Sin importar en qué parada estábamos la gente no nos escuchaba ya que estaban apurados y estresados o simplemente con audífonos, pero quien los culpa así es la vida en la ciudad.

¿Cómo penetrar en el pensamiento de la gente? Por: Kiara San Pablo (6S)


  

Planteándome esta interrogante sobre la experiencia vivida, me di cuenta de que cada individuo tiende a seguir al colectivo. Además, algo muy importante también es que no vamos a hacer las cosas solo porque nos dicen que las hagamos. No vamos a comer, dormir o ir a trabajar porque nos dicen que lo hagamos; al igual que no vamos a leer solo porque nos digan que leamos. Creo que en eso se resume todo,  la mayoría de las personas hacen las cosas porque quieren hacerlas o porque reciben algo a cambio.

Pero como cada individuo tiende a seguir al colectivo, si un individuo hubiese subido al bus y hubiese visto que todos prestaban atención y escuchaban, éste lo hubiera hecho también. Pasó lo mismo pero en el sentido contrario con algunos que mostraban interés al principio pero dado el ruido y el desinterés de los demás, se ponían audífonos y perdían el interés.

El individuo está siempre sujeto a la sociedad; al mismo tiempo, la sociedad varía según la clase de individuos que tiene. En este sentido, otro hecho para analizar es que los compañeros del otro bus no pudieron leer en el trayecto de ida porque los encargados del bus no les dejaron. Creo que el arte no está todavía muy bien recibido en nuestra ciudad y si es que está, es sólo de manera meramente decorativa y en muy poca cantidad. Aunque obviamente la ciudad en sí no deja de ser arte; el caos es arte, la aglomeración de tantos elementos distintos es arte, las expresiones populares son arte, la vestimenta de las cholitas es arte, etc. 

El arte es una herramienta para entender nuestra realidad, es una parte fundamental de la identidad cultural, de la de cada uno. El arte cumple diversas funciones: comunica, educa, hace que adquiramos diferentes perspectivas y conocimientos relacionados con nuestra cultura e identidad. Por lo tanto , el arte permite y promueve la conservación de elementos necesarios para poder compartir un espacio cultural común y no vivir ajenos a nuestra realidad como grupo.

De toda esta reflexión, concluyo que: es importantísimo generar espacios en los que se muestre arte genuino, y que se deje de ver al arte como algo que solo puede venir de algunos o que únicamente se puede mostrar o divulgar en espacios “autorizados” .